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Presupuesto de aerotermia: qué debe incluir y cómo comparar

Pedir un presupuesto de aerotermia sin la información adecuada es la forma más segura de recibir comparaciones imposibles. Un instalador serio necesita datos concretos de tu vivienda antes de poder calcular la potencia correcta y ofrecerte un precio real.

Este checklist te ayuda a prepararte antes de llamar al primer instalador — y a leer el presupuesto cuando llegue.

Qué debes preparar antes de pedir presupuesto

  • Superficie habitable y número de plantas: con distribución aproximada (abierta, compartimentada, alturas de techo). No basta con los metros cuadrados totales del catastro.
  • Año de construcción y tipo de aislamiento: una vivienda de 1970 sin reforma y una de 2015 con certificación energética B tienen necesidades de potencia muy diferentes, aunque tengan los mismos metros.
  • Sistema de emisión actual: radiadores (tamaño, tipo, monotubo o bitubo), suelo radiante, fan-coils o ninguno. El tipo de emisor condiciona la temperatura de trabajo y el dimensionamiento del equipo.
  • Consumo energético actual: facturas de gas, gasoil o electricidad del último año permiten al instalador estimar el ahorro real antes y después, y sirven como referencia de potencia necesaria.
  • Ubicación de la unidad exterior: azotea, jardín, fachada, posibles limitaciones de vecinos o comunidad de propietarios. Algunos emplazamientos requieren obra adicional o permisos.
  • Si pedirás subvenciones: qué tipo (PERTE, autonómica, municipal) y si tienes ya algún trámite iniciado. Algunos programas tienen requisitos técnicos que condicionan qué equipos pueden ofertarse.

Qué debe incluir un presupuesto completo

  • Referencia exacta del equipo (marca, modelo, potencia).
  • Depósito ACS (capacidad y modelo).
  • Materiales de instalación desglosados (tuberías, aislamientos, conexiones eléctricas).
  • Mano de obra por separado de los materiales.
  • Puesta en marcha y legalización ante el organismo competente.
  • Gestión de subvenciones si aplica, con el alcance concreto por escrito.
  • Garantía del instalador sobre la instalación, no solo la del fabricante sobre el equipo.

Señales de presupuesto incompleto o inflado

  • Solo precio total sin desglose de partidas — imposible saber qué se incluye y qué no.
  • Potencia elegida sin justificación ni cálculo de cargas previo.
  • El equipo no está especificado con referencia exacta, solo con "bomba de calor X kW".
  • No se menciona la legalización ni el registro RITE como partida del presupuesto.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en llegar un presupuesto?
Un instalador que hace bien su trabajo necesita al menos una visita técnica y 2-3 días para preparar la oferta. Desconfía de presupuestos que llegan el mismo día de la llamada sin visita previa — indican que no han hecho el cálculo de cargas y que la potencia propuesta es una estimación genérica.
¿Es normal que los presupuestos varíen mucho?
Variaciones del 15-20% entre instaladores del mismo perfil son normales y reflejan diferencias en márgenes o eficiencia operativa. Diferencias del 40% o más suelen indicar que no están comparando lo mismo: equipo distinto, alcance diferente o partidas no incluidas en alguno de los presupuestos.
¿Puedo negociar el precio?
Sí, pero negocia el alcance o las condiciones de pago, no recortes en la calidad del equipo o en la cobertura de garantía. Si el instalador acepta bajar mucho el precio cambiando el modelo de equipo, asegúrate de que el nuevo modelo sigue cumpliendo los requisitos técnicos y de subvención. Pide que la versión definitiva del presupuesto recoja exactamente lo acordado por escrito.

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